La comunidad de la Universidad Simón Bolívar (USB) unificó sus reclamos el pasado viernes en una movilización interna celebrada en el campus de Sartenejas. Durante la jornada, la Federación de Centros de Estudiantes (FCE-USB), la Asociación de Profesores (Apusb) y la Asociación de Egresados exigieron de forma conjunta la destitución o renuncia de las actuales autoridades interinas de la institución, argumentando un abandono institucional sistemático.
Por consiguiente, los representantes gremiales calificaron la situación interna como crítica para el desarrollo de las actividades académicas.
En relación con el estado actual de las instalaciones y los procesos internos, el presidente de la Apusb, Omar Pérez Avendaño, señaló de manera directa: “El caos administrativo, gerencial, académico y de la planta física es insostenible”.
El descontento de los profesores responde al tiempo que los directivos actuales llevan al frente de la universidad, sin el aval de los votos de la comunidad.
En este sentido, Wiliam Anseume, secretario de condiciones laborales de la Apusb, fue enfático en solicitar, después de cinco años de su «designación irregular», la remoción o la renuncia de las autoridades interinas, definiendo el periodo como “una gestión cargada de ineptitud, alejada de la comunidad universitaria”.
Colapso de servicios básicos y llamado al Ministerio
Por otra parte, la dirigencia estudiantil enfocó sus reclamos en la pérdida de los beneficios estudiantiles esenciales dentro de los recintos de Sartenejas y de la sede del Litoral, cuyos representantes también asistieron a la concentración.
La presidenta de la FCE-USB, Wilmary Venal, dirigió un petitorio público a la ministra de Educación Universitaria, Sandra Sanjuán, para denunciar la inactividad de áreas críticas.
Específicamente, Venal solicitó elecciones rectorales inmediatas y la atención urgente para el transporte y los comedores universitarios, los cuales permanecen inactivos en la actualidad.
La dirigente estudiantil criticó que estos servicios fundamentales se encuentren paralizados, a pesar de que la USB destaca como la única universidad nacional que cobra tasas económicas específicas a sus alumnos por la prestación de dichos servicios.
Exigencia de elecciones para rescatar la autonomía
Asimismo, los graduados de la institución respaldaron las acciones de protesta como la única vía para restablecer la legalidad jurídica interna.
La presidenta de la Asociación de Egresados de la USB, Mineau Reyes, enfocó su intervención en solicitar “las elecciones rectorales» que para ella «servirán para una renovación plena de las autoridades y de la misma universidad, de modo de garantizar la autonomía”.
Finalmente, los gremios coaligados de la USB anunciaron que mantendrán las acciones de protesta de manera indefinida hasta que el Ejecutivo nacional atienda las demandas planteadas.
Por el momento, los trabajadores y estudiantes siguen a la espera de una segunda reunión de trabajo con la ministra Ana María Sanjuán en la sede del ministerio, con el fin de concretar las ofertas de infraestructura y los requerimientos presupuestarios evaluados durante el primer encuentro oficial.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973