Beto Baralt es conocido y ha construido, sin buscarlo, una amplia carrera alrededor del teatro musical. Ha hecho obras como Los miserables y Mamma Mia!. Su gran sueño siempre fue ser cantante, pero jamás imaginó que sería en musicales; siempre se imaginó como un gran intérprete. No se arrepiente de nada, pues el teatro musical le ha dado los momentos más importantes de su carrera hasta ahora; sin embargo, tenía una deuda pendiente consigo mismo: hacer música propia.
El cantante caraqueño tenía tiempo queriendo hacer música propia. Además del teatro musical, Beto es conocido por hacer tributos a grandes artistas del pop latino, como Luis Miguel, Ricky Martin o Luis Fonsi. Aunque ama interpretar las canciones de sus ídolos, fantaseaba con hacer algo propio.
Cansado de esperar a que alguna disquera o mánager los descubriera, el cantante decidió tomar el asunto en sus propias manos y hacer su primer EP: Cinco sentidos, una producción independiente de cinco canciones inspiradas en las baladas pop de la década de los 90 y principios de los 2000.


“Tenía la fantasía de que algún manager, algún inversionista o algún productor se iba a interesar en mí, me iba a descubrir e iba a proponerme a hacer algo con mi carrera, pero lamentablemente nunca pasó. La vida me llevó por otros caminos, el del teatro musical y los tributos. Ambas son cosas que he disfrutado muchísimo, pero tenía la asignatura pendiente de hacer mi propia música”, cuenta el cantante.
Impulsado por Luis Gerardo Moreno, productor y compositor de la música de Cinco sentidos, Beto se sentó a escribir las canciones del EP. Tenía mucho tiempo sin intentarlo. En su adolescencia, cuando empezó su formación como cantante en la academia de Mayré Martínez, había coqueteado un poco con la composición, pero no siguió experimentando. Nunca se imaginó como compositor; se veía más como intérprete.
“Me senté en mi casa a escribir la primera canción, pero le di bastantes largas porque me daba mucho miedo escribir. Fue ya para el tercer día que empecé a escribir finalmente. Pensé mucho en lo que quería decir, a investigar mucho y a buscar referencias para ver cómo podía decir mejor lo que quería expresar. Poco a poco, todo fue fluyendo hasta que terminé la primera canción, que fue ‘Si no te vuelvo a ver’. Después todas las demás salieron poco a poco”, dice Baralt.


La idea del concepto del EP también llegó con facilidad: el amor en sus distintas facetas como centro de todo, representadas a través de los sentidos. “A mí me gustan mucho los discos temáticos; es algo que casi no se hace hoy en día. En este caso, el EP no cuenta una historia, pero sí tiene un hilo conductor que son los sentidos. Cada canción está muy aislada con su propia historia, pero al final todas hablan del amor en sus distintas etapas: el desamor, el amor a primera vista, el amor más carnal y también el amor desde la pérdida de un ser querido. Todo hilado a través de los sentidos, que están dentro de cada tema con referencias. Por ejemplo, ‘Quiero tocar tu corazón’ hace referencia al sentido del tacto, tocar, sentir; ‘Adicto a ti’ hace referencia al sentido del gusto, probar, saborear”, detalla el cantante.
Aunque todo alrededor de Cinco sentidos, asegura Beto, fluyó con facilidad, lo más retador del proceso, además de la composición, fue dejar atrás la inseguridad que surge de atreverse a presentar algo nuevo, propio. “Siempre pensaba en si a la gente le gustarían las canciones. Es el síndrome del impostor que viene a mí de vez en cuando. Eso ha sido lo más difícil, pero he sabido surfear esa ola, que es parte del proceso”, asegura el cantante, quien se siente feliz por finalmente poder cantar sus propias canciones. “Llevo toda la vida cantando canciones de otras personas o interpretando personajes, y hoy en día tener esta vulnerabilidad de mostrarme y decir: ‘Esto es lo que soy, esto es lo que escribí’, es algo muy bonito. Es algo que me daba mucho miedo, pero me contenta mucho haberme atrevido”.
Beto Baralt tuvo la oportunidad de interpretar en vivo las canciones de Cinco sentidos en la tercera edición de Caminarte, el pasado 30 de mayo, y en Modo Caracas, el 8 de junio. Experiencias que describe como algo maravilloso. “Cantar mis propias canciones es completamente distinto. No es que no me emocione cantar música de otras personas, porque eso siempre lo he hecho y siempre me he emocionado, pero el hecho de cantar cosas tuyas es una sensación creo que indescriptible”.
Desde que se sentó a componer las canciones hasta entrar al estudio a grabar, a Beto le tomó poco más de año y medio terminar Cinco sentidos. Lo que más disfrutó de todo fue, precisamente, el proceso de grabación, ver cómo, sesión a sesión, el EP iba tomando forma. “Todo ese proceso en el estudio lo disfruté muchísimo, porque es algo que casi no se vive tanto hoy en día. Cada día es más la gente que saca música sin haber pisado un estudio. Ojo, no juzgo a nadie por eso, pero precisamente el sonido de mi EP es muy de los noventa y dos mil, porque es lo que yo siempre he escuchado y es lo que me identifica. En esa época las cosas se hacían en el estudio”, dice.
El impacto del teatro musical en su carrera
Aunque Beto Baralt siempre soñó con ser cantante, nunca imaginó que terminaría desarrollando una carrera en el teatro musical. De adolescente nunca sintió interés por el teatro, pero la vida tenía otros planes para él. “Yo siempre me consideré a mí mismo un cantante, nunca un actor”, dice.
Poco a poco, comenzó a tener sus primeros trabajos como cantante. Estuvo en varias agrupaciones como 0212 y el grupo Chocolate. “En ese momento, fue cuando empecé a ganar dinero por cantar. Canté de todo: reguetón, salsa, merengue, vallenato, todos los géneros posibles”, recuerda.


En 2015 llegó su primera oportunidad en el teatro. Un amigo cercano a la producción del musical A todo volumen lo animó a audicionar y quedó. Fue amor a primera vista, asegura el cantante. “Ese fue mi primer proyecto de teatro musical. Me enamoré. Fue algo maravilloso”.
Después de eso, no hubo vuelta atrás. Llegaron más papeles en otros musicales como El hombre de la Mancha y el que asegura ha sido su trabajo más importante hasta el momento: Los miserables, en el que interpretó a Jean Valjean. El año pasado participó en Mamma Mia! y actualmente está en medio de los ensayos para Vaselina.
Una de las cosas que lo cautivó del teatro musical, y que incluyó en las canciones de su EP, fue la emocionalidad que debe darle a cada interpretación. “No es lo mismo cantar en un concierto que cantar siendo un personaje, contando una historia, con emociones a flor de piel. Creo que eso fue lo que me enamoró del teatro musical, el interpretar de esa manera tan intensa, desde el amor, la pérdida, el desamor. Todo esto tuvo mucho peso en mi EP. De hecho, hay una canción que se llama ‘Adicto a ti’ y que todo el mundo que la escucha me dice: ‘Chamo, esta canción es demasiado teatral’, y lo hice a propósito”, dice.


Los tributos llegaron más tarde a su vida, también sin buscarlos. En 2021 recibió una propuesta para hacer un show tributo a Luis Miguel en Modo. Fue el primero de muchos. “Yo era muy cercano a una chica que llevaba los talentos, que me llama para decirme que querían hacer un tributo a Luis Miguel y que yo era la persona indicada. Justamente en ese momento estaba muy fiebruo con Luis Miguel porque estaba de moda la serie y todo coincidió. En ese momento no tenía banda, no tenía nada armado y tuve que montar todo de cero, conseguir músicos para el show. Logramos organizar todo e hicimos el tributo. Ahí surgió todo”, cuenta Beto, quien desde ese momento comenzó a hacer más tributos a otros artistas. “Empecé como a divertirme con eso de poder cantar toda esa música que yo de adolescente me encerraba en mi cuarto a cantar durante horas”.
En esta nueva etapa de su carrera como cantautor, Beto Baralt no está cerrado a probar otros géneros musicales. Le gusta la salsa y lo urbano; sin embargo, sí le gustaría ser reconocido como un cantante de balada pop. “No me cierro a nada. A mí me encanta la salsa, me lanzaría tranquilamente a sacar alguna canción de salsa. No estoy para nada cerrado a cantar urbano, me gusta el reguetón, pero creo que no es mi estilo. Pero sí estoy abierto a hacer algo urbano tipo lo que hacen Mau y Ricky”.
El teatro musical le ha permitido a Beto cumplir sueños que no sabía que tenía. “De adolescente tenía la fantasía de cantar frente a multitudes y es algo que pude hacer gracias al teatro musical, que me ha regalado cosas que ni en mis sueños más salvajes hubiese pensado, como protagonizar Los miserables, cantar junto a Karina en un musical y que después me invitara a su concierto en Chacao frente a 40.000 personas. Son cosas que jamás en mi vida se me hubiesen pasado por la cabeza”, dice el cantante, quien se siente agradecido por poder vivir de lo que ama. “Para mí ha sido difícil vivir de la música, pero siento que soy muy privilegiado porque me ha ido bien. Siento que en Venezuela es muy difícil vivir de cualquier cosa, no solo del arte”, considera.
Aunque no está seguro de si su decisión de lanzarse como cantautor inspire a otros artistas a atreverse a hacer música propia, espera que pueda animarlos a probar cosas nuevas. “Sería muy bonito si mi experiencia inspira a otras personas también a soltar un poco las expectativas de otros y decir: ‘Voy a hacer esto porque quiero hacerlo y porque nadie me está ayudando a hacerlo’”.
En esta nueva etapa de su carrera, Beto Baralt, quien no quiere dejar de hacer teatro musical, quiere colaborar con otros artistas nuevos y tener la oportunidad de ser telonero en grandes conciertos; vivir la experiencia de ser artista emergente. Le gustaría cantar con Noreh, Nella Rojas y Elena Rose. “Me gustaría seguir sacando música, seguir componiendo, hacer featuring. Me gustaría juntarme con artistas no tan conocidos o incluso un poco más conocidos”, finaliza.
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