🔴🔵 Estados Unidos respalda nueva vía de negociación en Venezuela

dixiocarrizo2

Caracas.- Una decisión de la administración de Donald Trump introdujo nuevos elementos en el escenario político venezolano y abrió interrogantes sobre la estrategia opositora y el papel de Washington en una eventual transición democrática.

Durante meses se asumió que cualquier negociación tendría como figura central a María Corina Machado, no solo por ser la dirigente opositora con mayor respaldo popular, sino también porque impulsó el acuerdo suscrito en Panamá junto a los partidos de la Plataforma Unitaria Democrática y otros sectores políticos.

Sin embargo, según el análisis presentado por César Batiz, director de El Pitazo, en el programa Punto y Contexto, la administración estadounidense decidió respaldar una negociación encabezada por Dinorah Figuera y otros seis diputados de la Asamblea Nacional electa en 2015, un proceso en el que no participan María Corina Machado ni los miembros más visibles de su equipo político.

«Según la información conocida hasta ahora, se trata de una negociación centrada en cuatro puntos concretos: el cambio de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE), el cambio de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el levantamiento de restricciones a las libertades públicas, especialmente a la libertad de expresión, incluyendo el bloqueo y las limitaciones impuestas a los medios de comunicación, y el regreso de los venezolanos exiliados por razones políticas», expone Batiz.

El director de El Pitazo dice que este hecho abrió una serie de interrogantes sobre un posible cambio de interlocutores por parte de Washington: «¿Está cambiando Washington de interlocutores?, ¿Existe una estrategia paralela a la planteada en Panamá?, ¿Puede este movimiento generar fracturas dentro de la oposición?, ¿O se trata de una jugada coordinada en la que cada actor cumple un papel distinto?».

Estos son los exdiputados de la AN de 2015 que integrarán la mesa técnica para dialogar con el chavismo

Conversaciones iniciadas en abril

Según información conocida por El Pitazo, las gestiones se remontan al mes de abril, cuando Dinorah Figuera sostuvo conversaciones con funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos.

«A partir de allí comenzaron consultas. Conversaciones. Reflexiones. Intercambios de opiniones. Participaron personas cercanas a Dinorah Figuera. Dirigentes de Primero Justicia. Dirigentes de Voluntad Popular», dijo Batiz.

De acuerdo con la información obtenida por El Pitazo, una de las conclusiones fue que negociar directamente con Jorge Rodríguez implicaba riesgos importantes, tanto por los antecedentes de negociaciones anteriores como por el hecho de que las conversaciones se desarrollarían con la Asamblea Nacional (AN) y no directamente con el centro del poder político representado por Delcy Rodríguez.

La segunda conclusión fue que era necesario informar a María Corina Machado sobre estas gestiones. «Y así ocurrió», dijo el periodista.

El Acuerdo de Panamá

Mientras esas conversaciones avanzaban, María Corina Machado desarrollaba una iniciativa política paralela. Tres semanas antes de la reunión celebrada en Panamá comenzaron los encuentros con los partidos de la Plataforma Unitaria Democrática, que posteriormente se ampliaron a otros sectores políticos.

De ese proceso surgió el denominado Acuerdo de Panamá, un documento que planteó una negociación política orientada a lograr elecciones libres y una transición democrática.

«¿El acuerdo de Panamá fue consultado previamente con la oficina encargada de Venezuela dentro del Departamento de Estado? No lo sabemos. No hay información oficial que permita afirmarlo. Pero sí sabemos algo. Hasta ahora no ha existido una manifestación pública de respaldo del Departamento de Estado al esquema de negociación surgido de Panamá», expone el director de El Pitazo.

En contraste, sí se ha observado un respaldo al proceso encabezado por Dinorah Figuera, lo que ha reforzado la percepción de que Washington no solo acompaña los acontecimientos venezolanos, sino que también influye en la definición de los actores que reciben reconocimiento político y de las iniciativas que adquieren viabilidad internacional.

Dinorah Figuera sobre ruta política en Venezuela: diálogo, un CNE confiable y María Corina Machado como líder de la oposición

¿Por qué Dinorah?

César Batiz explica que la administración de Trump parece sentirse más cómoda con una comisión integrada por diputados de la Asamblea de 2015. Una comisión que incluye representantes de Primero Justicia y Voluntad Popular. Y que excluye a dirigentes como Enrique Capriles, Tomás Guanipa o Stalin González por su participación en la actual AN.

«Pero esa decisión también transmite otro mensaje: que Washington se reserva la capacidad de definir cuáles interlocutores considera válidos para una eventual transición. Y eso alimenta la idea de un tutelaje político sobre un proceso que, en teoría, debería ser conducido principalmente por los venezolanos», dijo el director de El Pitazo.

La premisa sería evitar que el futuro gobernante asuma los costos políticos de las concesiones propias de una negociación y garantizar que la transición pueda sostenerse más allá de los acuerdos iniciales.

Los riesgos

El primer riesgo señalado durante el programa es una posible división dentro de la oposición. Aunque Dinorah Figuera ha dejado claro que no pretende competir con María Corina Machado ni ser percibida como una figura vinculada al oficialismo, la existencia de una negociación respaldada por Washington y conducida por otros actores podría generar tensiones y distintas interpretaciones. Hasta ahora se desconoce cuál será la posición pública de Machado frente a este proceso.

El segundo riesgo está relacionado con Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez. Batiz recordó que en ocasiones anteriores el oficialismo participó en procesos de negociación que terminaron sirviendo para reducir presiones, administrar conflictos y mantenerse en el poder. No obstante, se señaló que ambos dirigentes ya no tendrían la misma fortaleza política que tenían antes de los acontecimientos del 3 de enero, lo que modificaría parte de la ecuación.

El tercer riesgo es que la oposición no logre coordinar posiciones ni producir resultados. Esto podría conducir a que la administración Trump concluya que el conflicto venezolano no amerita seguir consumiendo capital político y opte por priorizar la estabilidad, los acuerdos energéticos, los negocios petroleros y el fortalecimiento de algunas instituciones, dejando el resto en manos de quienes actualmente ejercen el poder.

Una nueva dinámica

Según el análisis desarrollado en Punto y Contexto, la principal novedad es que la administración Trump decidió otorgar legitimidad política a una comisión negociadora distinta a María Corina Machado y concentrada en cambios institucionales específicos.

«No sabemos si eso forma parte de una estrategia coordinada. No sabemos si existen diferencias entre Washington y María Corina. No sabemos si ambas rutas terminarán convergiendo. Lo que sí sabemos es que la transición venezolana, si llega a ocurrir, ya no dependerá únicamente de lo que decidan los actores venezolanos. También dependerá de cómo Washington interprete sus intereses estratégicos. Y de quién considere más útil para alcanzarlos», expone Batiz.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

Share This Article
No hay comentarios