El alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, confirmó que la asistencia humanitaria hacia Venezuela no se detendrá y anunció el envío de un nuevo cargamento de 18 toneladas para este martes.
El envío de donativos se mantiene en pie a pesar de la controversia generada tras detectarse que uno de los dispositivos electrónicos de rastreo, ocultos en el cargamento original, se localizó en una zona fuera de la ruta prevista.
La polémica surgió luego de que la Alcaldía de Panamá colocara dispositivos de geolocalización ‘AirTags’ dentro de diversos insumos —como cajas de agua, pañales y detergentes— con el fin de transparentar el proceso y rendir cuentas a los ciudadanos que donaron cerca de 100 toneladas de ayuda después el doble terremoto del pasado 24 de junio.


Según detalló Mizrachi, cuatro de los dispositivos confirmaron su llegada a La Guaira, pero un quinto aparato reportó su ubicación en Maturín, capital del estado Monagas, situada a más de 400 kilómetros de Caracas. El alcalde señaló que el rastreador dejó de registrar actividad tras un día y medio en dicha localidad.
Ante las distintas interpretaciones en el ámbito político, el alcalde Panamá pidió prudencia y prefirió mantener una postura optimista. Mizrachi sugirió que el desvío podría justificarse por razones logísticas o humanas, como el traslado de una persona damnificada y desplazada hacia esa región con los insumos donados.
«Yo quiero pensar bien, siempre voy a optar por eso. Si no pensara bien, no estuviéramos mandando otro avión con 18 toneladas el día martes «, afirmó el alcalde, al validar el esfuerzo masivo de los ciudadanos y de las instituciones públicas de Panamá.
La noche del sábado partió el décimo vuelo desde el país centroamericano con 16 toneladas de suministros distribuidas en 68 palets. Con el próximo embarque programado para el martes, Panamá ya habrá completado el envío de más de la mitad de la ayuda recolectada para la población venezolana.


Al menos 3.342 personas murieron a causa del doble terremoto, de magnitudes 7,2 y 7,5, mientras que 16.740 resultaron heridas y 17.345 perdieron su vivienda, según informó este domingo el Gobierno, que no ha dado cifras sobre desaparecidos.
El desastre golpea especialmente a La Guaira, la costa contigua a Caracas, donde numerosos edificios de apartamentos colapsaron total o parcialmente. Esta zona vivió un deslave en 1999 que dejó miles de muertos, en la conocida «tragedia de Vargas».
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