Los Llanos.- La desaparición de una estudiante universitaria de 20 años terminó en un horrendo crimen dentro de una vivienda del barrio Araguaney de Acarigua, estado Portuguesa. Brithanny Alexandra Zarismar Velásquez Zárate fue localizada sin vida este viernes 10 de julio, luego de que funcionarios del Cicpc hallaran su cuerpo enterrado en una fosa cubierta con concreto. Por el hecho fueron detenidos su abuelo materno y un albañil, señalados como presuntos responsables.
La víctima, de 20 años de edad, era estudiante de Informática en la Universidad Politécnica Territorial del Estado Portuguesa Juan de Jesús Montilla, en Acarigua. El caso es investigado como un femicidio.
La noticia ha causado conmoción y profundo dolor en Acarigua, especialmente entre la comunidad universitaria y los habitantes del barrio Araguaney, donde residía la joven
Por este crimen están detenidos su abuelo materno, Alexander Sadel Zárate Pérez, de 63 años de edad, comerciante, señalado por las autoridades como presunto autor material; y Josué Ramón Torrelles Silva, de 51 años, albañil, como presunto cooperador. La aprehensión de ambos ocurrió en la misma residencia, aproximadamente a las 10:30 de la mañana del viernes 10.
La reportó como desaparecida
De acuerdo con el reporte policial, la investigación inició luego de que Zárate Pérez denunciara ante los organismos de seguridad la supuesta desaparición de su nieta, asegurando que desconocía su paradero desde el 8 de julio.
Funcionarios adscritos a la Coordinación de Investigaciones de Delitos Contra las Personas de la Delegación Municipal Acarigua del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) acudieron al inmueble para realizar las primeras diligencias.
Durante el procedimiento, los investigadores detectaron contradicciones entre las declaraciones ofrecidas inicialmente por el denunciante y una nueva entrevista realizada en el lugar, lo que levantó sospechas sobre su posible vinculación con el hecho.
Inconsistencias
Según la información policial, el abuelo de la joven condujo a los funcionarios hasta la habitación de la víctima. Durante la inspección de la parte posterior de la vivienda, los investigadores observaron a Josué Torrelles realizando trabajos de albañilería que no coincidían con las características del inmueble.
El hombre presuntamente rellenaba con concreto una fosa ubicada a nivel del suelo, de aproximadamente 50 centímetros de ancho por un metro con 50 centímetros de largo. Al ser consultado sobre la obra, habría manifestado que se trataba de un desagüe.
Ante las inconsistencias detectadas, Zárate habría confesado a los funcionarios que el día de la desaparición sostuvo una discusión con su nieta que terminó en una agresión física, presuntamente motivada por su desacuerdo con la relación sentimental que la joven mantenía con un compañero de clases.
Según el reporte oficial, el hombre admitió que la discusión culminó con el asesinato de la joven por estrangulamiento y que posteriormente habría ocultado el cuerpo en una fosa dentro de la vivienda para intentar encubrir el hecho.
Los funcionarios procedieron a retirar el concreto y excavar el terreno, logrando ubicar y extraer el cadáver de Brithanny, junto con funcionarios del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf).
El informe policial señala que el cuerpo presentaba lesiones compatibles con violencia física, entre ellas hematomas en el rostro y en la región torácica anterior. El caso está siendo investigado por la Fiscalía 11° del Ministerio Público.
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