La asociación civil Transparencia Venezuela elaboró un informe sobre la “deficiente respuesta” del Estado venezolano tras los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio.
A través de la red social X, Transparencia Venezuela instó a consultar su reciente informe titulado: “La insuficiente respuesta estatal: el desastre ocurrió antes del terremoto”.
“¿Qué tan rápida fue la respuesta del Estado venezolano tras el doble terremoto? Nuestro nuevo informe compara el desempeño del país con los estándares internacionales y con las experiencias de otros grandes terremotos.Los resultados muestran que la principal deficiencia radicó en la velocidad de respuesta“, indicó la asociación civil.
En este sentido, el politólogo Walter Molina recomendó leerlo, al considerar que recopila cómo fue la capacidad de respuesta ante esta emergencia.
“Recomiendo leer (y compartir) el informe Ruta de la Ayuda de Transparencia Venezuela, donde queda documentado que, durante las primeras 24 horas posteriores al doble terremoto, el (inexistente) Estado apenas había desplegado el 12,6% de su capacidad máxima de respuesta. A las 48 horas, solo el 34,6%. El mayor despliegue llegó 18 días después, cuando la ventana para salvar vidas ya era muy pequeña”, indicó.
Señaló, que en este informe, también se menciona cómo se dieron los rescates de los sobrevivientes.
“El informe también desmonta otro relato oficial. De las 19.861 personas que lograron sobrevivir, cerca de dos tercios fueron salvadas por la propia ciudadanía mediante autoevacuación, ayuda vecinal, voluntarios y rescatistas extranjeros. El 83% de esos rescates ocurrió durante las primeras 48 horas, precisamente cuando la respuesta estatal seguía siendo dramáticamente insuficiente”, consideró.
Además, mencionó cómo el gobierno nacional se convirtió en un “obstáculo” para atender la situación provocada por el doblete sísmico. “Lo vimos todos. Lo sabemos todos. El chavismo, cuando desplegó a parte de sus ‘funcionarios’, solo comenzó a obstaculizar”, sentenció.
Informe comparativo
El informe compara la capacidad de respuesta para atender la emergencia del Estado venezolano con los estándares internacionales. Ante esto, Molina detalló “que las comparaciones con otros países dan mucho dolor y rabia”.
Citó el caso de Chile tras el terremoto de 2010, donde desplegaron cerca del 71% de su capacidad de búsqueda y rescate en las primeras 48 horas.
También mencionó a Turquía tras los sismos de 2023 cuando la respuesta superaba el 60% de su capacidad en los primeros dos días. También lo hizo Haití, con menos recursos que Venezuela, alcanzó cerca del 40%. “Venezuela, en cambio, como ya vimos, apenas llegó al 34,6%”, indicó.
Dicho informe también “evidencia enormes inconsistencias en las cifras oficiales”, indicó Molina.
“Mientras el régimen hablaba de apenas 856 edificaciones afectadas, evaluaciones independientes mediante imágenes satelitales identificaban daños que iban desde más de mil hasta decenas de miles de estructuras, dependiendo de la metodología utilizada. Incluso las propias cifras oficiales de heridos y damnificados cambiaban de un día para otro sin explicación pública”, precisó.
A su juicio, el terremoto “encontró un país previamente desmantelado”. Recordó que antes del evento natural solo cuatro de cada 10 quirófanos estaban operativos, más del 70% de los hospitales carecían de insumos y había una red de monitoreo sísmico reducida.
“El informe estima daños físicos por unos 37.000 millones de dólares y necesidades de reconstrucción de entre 12.000 y 20.000 millones (o sea, menos de lo que robó Tareck El Aissami en la estafa cripto). La reconstrucción será una tarea enorme, pero también un enorme desafío de transparencia”, indicó.
Y concluyó: “El desastre natural ocurrió el 24 de junio. El desastre institucional lleva décadas. Y para cambiar esto último, lo primero que se debe hacer, es ponerle fin al régimen de los bárbaros que acabaron con todo”.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973