El pasado viernes 15 de mayo, en la misa por la memoria de su hijo, la señora Carmen Navas alcanzó a pronunciar, en medio del llanto y ante los cientos de feligreses que la acompañaron en la emotiva ceremonia, que fue la fe lo que la sostuvo durante casi año y medio de búsqueda: “Dios me dio la fortaleza para encontrar a mi hijo hasta el final”, expresó cuando el sacerdote le dio brevemente la palabra.
Sus palabras, marcadas por el llanto de quien cerraba un ciclo de casi año y medio de dolorosa búsqueda, parecían el epílogo de una larga batalla por la justicia. Apenas cuarenta y ocho horas separaron ese momento de alivio espiritual de su partida física. A las 7:00 de la noche de este domingo 17 de mayo, Carmen Navas falleció, según informó el reportero Rafael Hernández @sincepto y la periodista Maryorin Méndez.
Murió la abuelita mía, mamá de Víctor Quero, la guerrera Carmen Navas. Gracias a Dios al menos en la compañía de sus hijos de la vida @maryorinmendez y yo, y su hija Desireé Quero pic.twitter.com/4dqjq0n4fZ
— Rafael Hernández (@sincepto) May 17, 2026
“Después de la misa dijo que se sentía tranquila, a pesar del momento. Ayer sábado dijo que se sentía muy mal. Fue llevada a un centro asistencial donde recibió toda la atención médica posible. La tensión estaba bien y el electrocardiograma también, pero se estaba apagando. Ella quiso irse a la casa, lo pidió muchas veces. Amaneció apagadita, no quiso comer, hasta que aviso ‘no puedo respirar’ y fue trasladada a un centro asistencial (…) Siento que Carmen Teresa Navas puso toda su energía en esto y ahí se quedó”, expresó visiblemente conmovida Méndez, quien la acompañó en todo este proceso.
Al caminar hacia el altar en esa ceremonia celebrada el pasado 15 de mayo en la Iglesia la candelaria, en donde fue recibida por el párroco de la iglesia, Navas recibió una frase de consuelo que sintetiza su loable lucha que hoy reconoce Venezuela y el mundo: “Nos hemos unido profundamente desde la fe a su dolor. El rostro suyo es el rostro de la búsqueda de la justicia en Venezuela”.
Un hijo desaparecido forzosamente y una madre revictimizada
Víctor Hugo Quero, de 50 años y trabajador informal, fue el preso número 27 que falleció bajo custodia del Estado desde el año 2014, tras la asunción de Nicolás Maduro al poder. Su madre no se cansó de buscarlo desde su detención a principios de enero de 2025, en el marco de un recrudecimiento de la ya desatada represión contra la población civil tras las presidenciales de julio de 2024.
Voceros del Foro Penal revelaron que la detención de Quero se produjo por su apariencia física. En una entrevista radial, la abogada Stefanía Migliorini, coordinadora jurídica de la ong, reveló que fue capturado bajo un patrón de “perfilamiento físico” por sus rasgos. Su detención se produjo en la Plaza Caracas. «A él se lo llevan pues porque él era una persona alta con características extranjeras», afirmó Migliorini.
Por sus rasgos rubios, el preso político fue apodado «el rusito» en la cárcel de El Rodeo I y fue incluido arbitrariamente en una causa judicial junto a otros ciudadanos extranjeros detenidos. A pocos días de su arresto, el Ministerio de Interior y Justicia reveló que más de 120 extranjeros habían sido detenidos por supuestos «actos terroristas y de desestabilización».
La señora Carmen Teresa Navas recorrió todos los principales centros de detención, tribunales y sedes de organismos judiciales ubicados en el Área Metropolitana de Caracas y el estado Miranda en búsqueda de su hijo. El viacrucis de esta madre octogenaria abarcó instituciones como la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Boleíta y las instalaciones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide. Su incesante búsqueda la llevó también a recorrer las sedes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), el Ministerio Público (Fiscalía), la Defensoría del Pueblo y el Palacio de Justicia, así como la medicatura forense, sin respuestas por más de 16 meses. También visitó las principales cárceles en las que han sido recluidos los presos políticos de la represión poselectoral.
No fue sino hasta el 7 de mayo el Estado venezolano rompió su prolongado silencio y confirmó que Víctor Hugo Quero Navas, había muerto bajo custodia estatal, presuntamente el 24 julio de 2025. Durante nueve meses se ocultó este hecho. El Ministerio del Servicio Penitenciario confirmó que había estado recluido en El Rodeo I -sitio en donde a su madre le negaron que estaba- y se excusó de no haber revelado su muerte bajo el alegato de que el hombre, supuestamente, “no suministró datos sobre vínculos filiatorios y ningún familiar se presentó a solicitar visita formal”.
Quero fue sepultado por el Estado en un cementerio en Hoyo de la Puerta. Al revelarse que estaba fallecido, se ordenó la exhumación de su cuerpo el 8 de mayo. Su madre decidió luego que sus restos descansaran en el Cementerio del Este.
“Que no se repita ese horror”
Dirigentes políticos y defensores de derechos humanos lamentaron la muerte de la señora Navas.
“No murió solo una madre; se apagó una mujer que convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia. Durante meses buscó a su hijo Víctor Hugo; recorrió cárceles, tribunales y oficinas de un Estado que le respondió con silencio, humillación y mentira. Nunca dejó de exigir verdad. Nunca se rindió. Nunca dejó de luchar. Carmen nos deja una lección inmensa de perseverancia y dignidad. Una mujer de más de 80 años enfrentó, sola y sin miedo, a todo un aparato de terror que quiso borrar a su hijo y quebrar a su familia. No pudieron. Su voz se convirtió en la voz de miles de madres venezolanas que hoy buscan a sus hijos desaparecidos, presos, perseguidos o asesinados por el régimen criminal”, escribió en sus redes sociales la líder opositora María Corina Machado.
Machado denunció además que “la crueldad y la impunidad” marcaron los últimos meses de la vida de la anciana. Insistió en que Venezuela “tiene el deber moral de recordar su nombre y el de Víctor Hugo”, envió condolencias a su familias y dijo que es necesario exigir que exista “justicia, memoria y reparación. Y que nunca, jamás, se repita este horror”.
Juan Pablo Guanipa, expreso político y dirigente de Primero Justicia, envió también sus condolencias y lamentó que por más de un año “se burlaron cínicamente del dolor de una madre que buscaba a su hijo en las cárceles de la dictadura”. Añadió a su mensaje un exhorto porque “cese la represión contra los venezolanos”.
Para Oscar Murillo, coordinador general de Provea, el testimonio de vida de señora Navas “es y será por siempre una fuente inagotable para la lucha por la dignidad en Venezuela”. Remarcó que su incesante búsqueda develó, tristemente, “que la saña institucional no ha tenido límites en el país“.
“Que el viacrucis de esta madre de más de 80 años ilumine los pasos de un pueblo venezolano resuelto a vivir en democracia, justicia y dignidad. Descansa en paz, señora Carmen”, expresó.
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