El exalcalde de Mérida, Carlos García, deportado durante el gobierno de Donald Trump, reveló los padecimientos extremos que vivió bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Su testimonio expone una serie de vejámenes psicológicos, condiciones inhumanas y el drama de quienes, como él, intentaron quitarse la vida en medio del confinamiento.
El regreso a casa tras casi una década Tras nueve años de exilio, García pisó suelo venezolano entre el abrazo de sus seres queridos y la incertidumbre de ser recibido por autoridades policiales en el aeropuerto. Su historia, sin embargo, va más allá del reencuentro: es un relato de resistencia y de la decisión de volver a la militancia política en el país.
Tortura psicológica y deshumanización "Nos daban alimentos descompuestos y nos mantenían en celdas con aire acondicionado a temperaturas gélidas, como método de presión", narró.
El exfuncionario describió cómo las condiciones de detención incluían:
Aislamiento prolongado Negación de atención médica oportuna Testimonios de intentos de suicidio entre los detenidos
Su experiencia refleja el trato que, según denunció, recibían cientos de migrantes bajo el mando de ICE durante esa administración.
De la detención a la lucha: un nuevo capítulo A pesar del trauma, García aseguró que su paso por el sistema migratorio estadounidense no quebró su espíritu. Al contrario, reafirmó su compromiso con las causas sociales y políticas de Venezuela, país al que ahora regresa con la misión de seguir trabajando por su gente.
Nota de prensa por: Dixio Carrizo - CNP ZULIA 25.973