

El dossier que el Papel Literario ofrece los días 28 y 29 de marzo está dedicado a la literatura y la cultura de la Amazonia. Arranca con una entrevista a Adriana Cristina Aguiar Rodrigues, coordinadora del Posgrado en Letras de la Universidad Federal de Amazonas. Al final, incluimos un breve editorial escrito por los coordinadores del dossier. Todos los textos se publican ilustrados con fotografías de Héctor Padula, pertenecientes a su libro Ipa wayumi. Mi viaje, realizadas en 1985
Por CELSO MEDINA
Más allá del exotismo: la Amazonia como centro estético
La Amazonia suele ser reducida por la mirada externa a una dicotomía simplista: o es el paraíso exótico o es el «infierno verde». Sin embargo, aceptar esa etiqueta es ignorar que la Amazonia no es solo una región; es un mundo de tensiones urbanas, de herencias coloniales y de una explosión creativa que desafía cualquier frontera geográfica.
Para contradecir ese reduccionismo, dialogamos con la Dra. Adriana Cristina Aguiar Rodrigues, cuya trayectoria académica y vital es, en sí misma, un mapa de este vasto universo. Doctora por la Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP), profesora en la Universidad Federal del Amazonas y coordinadora del Posgrado en Letras, la Dra. Rodrigues especializa su mirada en los cruces donde la literatura se encuentra con la memoria, la violencia y los estudios poscoloniales, conectando incluso las estéticas angolanas con las raíces indígenas brasileñas.
En esta conversación, la Dra. Rodrigues nos invita a trascender el concepto de «regionalismo», una etiqueta impuesta desde los centros hegemónicos para marginar lo que consideran «periferia». Ella argumenta que la Amazonia no es un rincón del mundo, sino un centro de producción estética universal.
La literatura amazónica ha dejado de ser una colección de mitos selváticos para transformarse en un espacio de visibilización de cosmogonías, denuncia política y crítica social. Desde la influencia de autores como Frantz Fanon, Albert Memmi, Stuart Hall, Homi Bhabha y Edward Said, hasta el vigor de las editoriales independientes en Roraima, esta entrevista recorre una Amazonia que no solo resiste al silenciamiento histórico y a la crisis climática, sino que genera nuevos imaginarios. A través del pensamiento de la Dra. Rodrigues, entendemos por qué lo que se escribe entre la selva y la ciudad no es un eco local, sino un grito necesario para comprender el mundo contemporáneo.
Nuevas voces y la ruptura de etiquetas impuestas
Celso Medina: La identidad amazónica: La literatura de la Amazonia brasileña es frecuentemente leída bajo la lente del «regionalismo». ¿De qué forma las nuevas generaciones de escritores han conseguido trascender o redefinir esa etiqueta, buscando una identidad literaria que sea, al mismo tiempo, local y universal?
Adriana Aguiar Rodriguez: – Pienso que la visión regionalista de la literatura producida en la Amazonia brasileña se debe menos a una perspectiva estética adoptada por los escritores amazónicos que a una construcción externa, basada en la relación entre centro y periferia, donde el margen es considerado literatura regionalista y el centro es considerado nacional/universal. Creo que los jóvenes escritores de la Amazonia han producido una literatura contemporánea diversificada, con temáticas y estéticas variadas. En ese proceso, no dejan de hablar desde sus lugares y sus propias vivencias. Pero pienso que hay un cruce entre lo local y lo global en los textos que emergen de la escena literaria contemporánea, como siempre ha existido —respetando las debidas proporciones— en la literatura producida en la Amazonia. Encontrarás jóvenes como Roberta Tavares, escritora paraense que ha publicado principalmente poemas, destacándose el libro Mulheres de fogo (Mujeres de fuego), en el que la escritora consigue unir temas basados en una identidad negra brasileña, pero también en la cultura paraense. Además, la obra de Roberta incluye poemas con un fuerte contenido erótico y otros con una fuerte crítica política. Otro ejemplo es el de dos jóvenes escritores amazonenses publicados por la editorial Urutau: Déborah Bacelar, quien ya en su segundo libro (Desejo absoluto y Casa de retalhos) ha optado por abordar temáticas ligadas a lo femenino, el feminismo y lo erótico; y Douglas Laurindo, quien en O limiar das fendas ofrece al lector poemas donde se notan con fuerza temas vinculados a la comunidad LGBT+. Otro ejemplo es la obra de la paraense Monique Malcher, quien cobró relevancia en la escena nacional al recibir, en 2021, un importante premio (el Jabuti) por su libro de cuentos Flor de gume, en el que están presentes temas que van desde el feminismo hasta la ancestralidad amazónica. Además de éstas, hay otras personas que publican literatura diversa, en cuanto a género literario y temáticas, como Elaine Andreatta, quien viene publicando obras de literatura infantil y juvenil, y Myriam Scotti, con su premiada novela Terra molhada (Tierra húmeda), que tematiza la memoria y la inmigración de los judíos sefardíes de Marruecos a la Amazonia durante el auge del caucho, obra en la que se nota una clara relación entre lo local y lo global.
Del mito a la urbe: la evolución del imaginario amazónico
C.M: El imaginario amazónico es rico en mitología, leyendas y el poder de la naturaleza. ¿Cómo la literatura contemporánea (en prosa y poesía) ha abordado esos elementos? ¿Siguen siendo centrales, o hay un desvío hacia temas más urbanos y sociales?
A.A.R: Lo que he experimentado como lectora muestra que es posible hablar de una producción literaria que todavía bebe de la tradición oral amazónica, pero también se nota a escritores que buscan incluir los paisajes urbanos en sus proyectos estético-literarios. Cito como ejemplo la obra de Verenilde Pereira, autora afroindígena que publicó su novela Um rio sem fim en los años 90 y que fue republicada en 2025 por el sello Alfaguara de la editorial Companhia das Letras. La obra bebe de las culturas de los pueblos del Alto Río Negro, en el Amazonas, pero buena parte de la narrativa transcurre en la capital, Manaos, donde el lector acompaña el drama histórico, social y cultural de dos mujeres indígenas, Maria Assunção y Rosa Maria, fuertemente marcadas por las heridas coloniales y por las formas de opresión y explotación contemporáneas. Otra novela, inserta en la producción literaria de autoría indígena, es Canumã: a travessia, de Ytanajé Cardoso, que trae aspectos de la cultura Munduruku, desde las vivencias tradicionales en la aldea incrustada en la selva, pero ofrece también una mirada sobre los desplazamientos, la migración indígena hacia la ciudad y sus transformaciones al enfrentar los dilemas propios de la gran ciudad. Cito además la producción literaria de Sandra Godinho, que busca, en buena parte de sus obras, tratar temas que atraviesan la cultura amazónica, presentando una mirada histórica, social y política. Un ejemplo es su novela A secura dos ossos, publicada en 2022, inspirada en la masacre de Haximu, en la que buscadores de oro (garimpeiros) asesinaron, en los años 90, a hombres, mujeres y niños yanomami. La narrativa congrega la denuncia de la violencia contra los pueblos originarios y la selva, pero también inserta elementos de las cosmovisiones indígenas.
Perspectiva poscolonial: descolonizar la mirada
C.M: Su trabajo abarca los estudios poscoloniales. ¿Cómo nos ayuda esa perspectiva teórica a leer y comprender la literatura producida en la Amazonia, un espacio históricamente marcado por la explotación y por la mirada externa?
A.A.R: La perspectiva crítica poscolonial me es, de hecho, muy valiosa. Los primeros contactos que tuve con este enfoque fueron ya durante la licenciatura cuando, por indicación de mis profesores —especialmente Allison Leão—, pude leer textos de Frantz Fanon, Albert Memmi, Stuart Hall, Homi Bhabha y Edward Said. Durante la maestría, busqué asumir esa perspectiva para el análisis de dos novelas: Mayombe, del angoleño Pepetela; y La selva, del portugués Ferreira de Castro, quien vivió algunos años en la Amazonia. En ese punto de mis investigaciones, buscaba reflexionar sobre las geografías periféricas y los contextos históricos que reverberan en las selvas, ya sean las de la Amazonia o las de África. Comprender que los dilemas, las heridas, las dinámicas y las ruinas que señalan la explotación de la selva aún hoy, así como la violencia reiterada contra los pueblos indígenas y ribereños, tienen su origen en el imperialismo europeo y el sistema colonial, resulta crucial para construir una mirada no colonizada sobre la Amazonia y sus pueblos, abriendo la posibilidad de construir otros futuros y otros imaginarios.
Esto nos lleva a considerar la propia categoría de lo «regional» dentro del ámbito literario como una noción que opera bajo la lógica imperialista colonial. La crítica poscolonial también revela su potencial para comprender las dinámicas del mercado editorial, en el que muy pocos escritores amazónicos, por más talentosos que sean, alcanzan el éxito nacional o internacional. Ahora bien, si una de las nociones que sustentan los estudios poscoloniales es la lectura —o una política de interpretación en igualdad de condiciones— entre las obras del canon occidental y la llamada producción literaria periférica, esto implica pensar en contextos estéticos que no estén (exclusivamente) subordinados a los estándares occidentales y europeos. Y esto, creo, es fundamental para la producción de otra literatura, pero también de otra crítica literaria en torno a los autores y las obras literarias de la Amazonia.
Representación afrodescendiente e indígena: voces en resistencia
C.M: En su investigación sobre la representación afrodescendiente, ¿cuáles son los desafíos y los logros más notables de la literatura amazónica al dar voz a grupos que fueron históricamente silenciados o marginados en los cánones literarios?
A.A.R: La lectura crítica en torno a las representaciones culturales y de personajes afrodescendientes surgió durante mi investigación de maestría. Al encontrarme con la novela A selva, de Ferreira de Castro —ambientada en el contexto histórico de la explotación del caucho en la Amazonia—, noté que había en la obra algunos personajes negros que nos hacían reflexionar sobre la condición de los pueblos históricamente marcados por la lógica colonial, representados en una obra de un autor de origen europeo que alcanzó cierto éxito. No obstante, la mayor parte de estos personajes tienen una aparición discreta en la narrativa y por eso, tal vez, pasan desapercibidos. Pero si nos detenemos en el modo en que son representados, aprendemos mucho sobre la Amazonia y sobre la presencia de los negros en la región y en la literatura. Textos como el de Castro, en los que se observa la representación de grupos subalternizados negros, no son muy comunes, o al menos no lo eran en este contexto geográfico. Sin embargo, podemos notar, como comenté anteriormente, un escenario actual en el que obras literarias, como las de Roberta Tavares (de Pará), han dado protagonismo a personajes y temas de la cultura afrodescendiente vistos desde la Amazonia. Antes de esta joven escritora, otro gran autor ya se había destacado en Belém: se trata de Bruno Menezes, poeta negro, folclorista, compositor y uno de los fundadores del Modernismo Paraense, quien desde los años 20 ya otorgaba una fuerte relevancia a la cultura afroamazónica en sus producciones. En una investigación más reciente, desarrollada en colaboración con una estudiante tutorada de la Licenciatura en Letras, Mylena Santos, buscamos mapear la presencia de escritoras negras publicadas por editoriales de la región Norte de Brasil, donde se sitúan los estados que componen la Amazonia brasileña. La investigación apuntó la presencia de catorce autoras negras, con un total de veinte obras publicadas. Esto indica un crecimiento de este perfil en las últimas décadas, sobre todo si se compara con finales del siglo XX. Además de las voces afrodescendientes, la literatura indígena gana cada vez más relevancia.
C.M: ¿La literatura producida en la Amazonia consigue dialogar con esa producción directamente indígena, o esas vertientes todavía caminan separadas? A.A.R: Pienso que buena parte de los escritores indígenas han encontrado escenarios de publicación y de lectura de sus obras que extrapolan las fronteras de la Amazonia. Buena parte de ellos, como el escritor paraense Daniel Munduruku, uno de los grandes éxitos de la literatura indígena en el país, han encontrado en la región sudeste mayor espacio del que ha obtenido en la región Amazónica. Pero esas cuestiones han de ser contextualizadas, sea por las imposiciones históricas, sea por la oferta de mayor mercado editorial en el sudeste del Brasil, lo que facilita la producción y circulación de libros. Pero es verdad que buena parte de la denominada literatura indígena brasileña se constituyó por la presencia de escritores oriundos de la Amazonia. El documentario Literatura de autoría indígena no Amazonas (disponible en Youtube: Literatura de Autoria Indígena no Amazonas), dirigido por Renata Rolon y Allison Leão, da indicio de eso al presentar entrevistas con escritores indígenas del Amazonas que han cobrado cada vez mayor relevancia. Además de la obra de Daniel Munduruku, dos autores destacan en el panorama nacional y amazónico de esta literatura: Verenilde Pereira, con la novela Um rio sem fim (Un río sin fin), y Sony Ferseck, con su obra Weiyamî: mulheres que fazem sol (Weiyamî: Mujeres que hacen sol), que fue finalista de poesía en el Premio Jabuti en 2023. Creo que esta literatura ha sido tanto amazónica como indígena, y ha alcanzado un considerable número de lectores, tanto a nivel regional, nacional e internacional.
C.M: Brasil comparte fronteras con otros países de la Amazonia. ¿En la literatura del Amazonas se encuentran diálogos o reflejos de las realidades de otras regiones amazónicas suramericanas, como la venezolana, colombiana o peruana, o la producción literaria brasileña suele enfocarse principalmente en sí misma?
A.A.R: Es una pregunta difícil de responder y tal vez sea tema para un excelente proyecto de investigación. Cuando leo la poesía de Sony Ferseck, no tengo como no pensar en el pueblo de lengua Karib, situado en la frontera Brasil-Venezuela-Guiana. La poesía de Ferseck engendra paisajes y la historia de un pueblo que, de alguna forma, sólo pueden ser pensadas para ir más allá de las fronteras geográficas. Si pienso en los bosques, los ríos y la diversidad cultural de la Amazonia, comprendo que la literatura amazónica puede dialogar con otras fronteras. Asimismo, si pensamos en la colonización, sus efectos y ruinas, podríamos conjeturar que las condiciones literarias en la región panamazónica tienen más en común de lo que imaginamos. Un ejemplo de diálogos tejidos entre la literatura amazónica y la literatura latinoamericana, entretejidos de forma más tangible y política, es la obra del poeta Thiago de Mello, cuya experiencia poética está marcada por los años que pasó en el exilio en Chile, cuando Brasil se enfrentaba a la dictadura militar, período en el que se acercó a Neruda y escribió uno de sus poemas más conocidos, «Estatutos del Hombre».
C.M: ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan hoy los escritores de la Amazonia brasileña, desde la publicación y distribución de sus libros hasta la formación de un público lector local y nacional?
A.A.R: Al respecto, me gustaría recomendar la tesis de Aritana Maicol Barbosa, que dirigí en el Programa de Posgrado en Letras de la Universidad Federal de Amazonas. El trabajo, titulado «Por una historia LGBTI+ en la literatura de la región Norte de Brasil: expresiones disidentes en el enfoque de los márgenes», fue defendido en el año 2025 y está disponible para su descarga en el repositorio institucional de la UFAM. En su investigación, Aritana realiza un relevamiento de escritores y escritoras publicados actualmente en la región Norte de Brasil y presenta los principales desafíos y estrategias adoptadas, entre ellos: el acceso al mercado editorial hegemónico y el alcance de un público lector diversificado. También vale la pena leer el artículo «Escenario editorial y producción literaria de autoría femenina en la Amazonia», que escribí en coautoría con Mylena Santos. El trabajo está disponible para su descarga en el sitio web de la revista científica Guará (PUC Goiás). En este, además de identificar las debilidades y los desafíos que se imponen a las escritoras de la Amazonia, también mencionamos avances y estrategias de resistencia, como la creación de la primera editorial independiente del estado de Roraima, Wei Editora, fundada por la poeta macuxi Sony Ferseck.
Fronteras fluidas y la relación con el eje Río-São Paulo
C.M: ¿Ha otorgado la crítica literaria del eje Río-São Paulo el espacio y la legitimidad necesarios a las obras amazónicas dentro del canon brasileño?
A.A.R: Reflexionar de manera general sobre la crítica literaria del eje Río-São Paulo es un reto difícil de abordar en pocas líneas, sobre todo si consideramos las diferencias y los cambios históricos de dicha crítica. No obstante, creo que, debido a los condicionamientos políticos y culturales que han marcado históricamente a Brasil y, específicamente, a la Amazonia, se percibe, por lo general, un silenciamiento —cuando no un exotismo— y una forma de leer lo producido en la Amazonia que no escapa a las lógicas occidentales, imperialistas y coloniales. De vez en cuando, algún escritor o escritora logra romper esa lógica y ganar espacio en el sureste de Brasil. Es el caso de Milton Hatoum, quien, tras el reconocimiento de su obra en diversos premios e instancias de legitimación, recientemente asumió un sillón en la Academia Brasileña de Letras. Más recientemente, otro nombre, el de la escritora afroindígena Verenilde Pereira, ha destacado en el panorama nacional desde que su obra fue publicada por Companhia das Letras; es decir, cuando se incorporó al circuito editorial hegemónico. Verenilde, sin embargo, llega a este escenario a los 70 años, con una novela publicada en 1998 que solo alcanzó visibilidad nacional e internacional en la tercera década del siglo XXI.
Literatura ante la crisis climática y la era digital
C.M: La crisis ambiental y la deforestación son temas urgentes en la Amazonia. ¿De qué manera la literatura de la región ha actuado como denuncia, registro o catalizador para la concienciación sobre estos temas vitales?
A.A.R: Observo que este es un tema muy presente en la literatura producida en la región amazónica, ya sea de forma directa o indirecta, lo que permite releer toda su historia literaria desde la perspectiva de la crisis ambiental y climática. Si consideramos la producción del siglo XX, la obra de Dalcídio Jurandir, escritor paraense nacido en la isla de Marajó, destaca por su forma de retratar la vida de los pueblos amazónicos, casi siempre vinculada a la temática ambiental, ecológica y sus desafíos. Si retrocedemos un poco más en el tiempo, hasta el siglo XIX, observaremos que una de las primeras novelas brasileñas publicadas, Simá: romance histórico del Alto Amazonas (1857), de Lourenço da Silva Araújo Amazonas, aborda los diversos desafíos que enfrentaban las poblaciones indígenas y ribereñas, incluyendo los efectos nefastos de la colonización sobre estos grupos y la selva En el siglo XX y a lo largo del XXI, las obras de Márcio Souza, Verenilde Pereira, Milton Hatoum y Sandra Godinho, autores ya mencionados, ofrecen amplios ejemplos, directa o indirectamente, de cómo la literatura producida en la Amazonia puede, y ha venido actuando, en la producción de una perspectiva social y cultural crítica y denunciante sobre el tema. En la obra de la gran escritora Astrid Cabral, premiada en la década de 1980 por la Academia Brasileña de Letras, se puede hablar de una ecopoética, presente especialmente en obras como *Visgo da terra* (poema publicado en 1986) y *Alameda* (cuentos publicado en 1963). Además, la producción literaria de autores indígenas en la Amazonia ha sido muy relevante para presentarnos otras cosmovisiones que, en contraste con la devastación y la explotación, pueden actuar, más allá de la denuncia, como productoras de imaginarios que nos ayuden a pensar otros futuros y otras formas de convivencia con el bosque, los ríos y todo lo que los habita.
C.M: Con la aparición de blogs, podcasts y redes sociales, ¿cómo se adapta la literatura amazónica a los nuevos medios y tecnologías para llegar a nuevos lectores e innovar en sus formas de narrar?
A.A.R: Esta pregunta es interesante porque, según las investigaciones que he realizado y dirigido, las tecnologías, las redes sociales y otros espacios digitales han sido —junto con las acciones editoriales independientes— la vía mediante la cual la generación contemporánea ha buscado producir y difundir la literatura que nace en los centros urbanos de la Amazonia. Así, al apropiarse de diferentes plataformas, ya sea para la producción, circulación o difusión, los escritores que emergen en los escenarios locales han trabajado para mitigar las dificultades de acceso al mercado editorial hegemónico. Estas redes, veloces como son, no siempre brindan al joven escritor la posibilidad de madurar sus escritos. Algunos, más intrépidos, y otros, más hábiles con las formas de comunicación propias de las redes, han hecho de sus perfiles personales una ventana donde dar rienda suelta a lo que escriben. Es interesante notar que las tecnologías y los espacios digitales han sido, junto a las editoriales independientes, la vía principal para que la generación contemporánea urbana de la Amazonia difunda su obra. Sin embargo, esta velocidad a menudo no permite la maduración de los escritos. Como bien expresó Baudelaire en ‘A una pasante’, vivimos en una modernidad de lo fugaz, donde las producciones literarias pueden caer en el abismo del exceso de contenido de los ‘feeds’. Aun así, estas redes permiten conectar a lectores regionales de una forma que antes era imposible.
Editorial: Amazonías. Respiración del continente
Desde el Posgrado en Letras de la Universidad Federal de Amazonas, en Manaos, ofrecemos esta memoria del agua, el aire, el fuego y el barro; un testimonio de que nuestra Amazonía no es solo una región, sino un universo que exige ser visibilizado para fortalecer la conciencia sobre su preservación. En estas páginas, nos sumergimos en las voces que han moldeado nuestra identidad: desde los textos fundacionales y la mística de los «peces de las nubes», hasta la palabra urgente de Davi Kopenawa y Daniel Munduruku. Este suplemento es un mapa de reminiscencias donde la academia y la poesía se abrazan para comprender que no somos dueños de la trama de la vida, sino sus guardianes. Bienvenidos a este viaje por la memoria de los árboles. Expresamos nuestra profunda gratitud al Papel Literario de El Nacional y a su director, Nelson Rivera, por abrirnos esta ventana. Es una invitación a que la mirada hispanoamericana se pose en este espacio donde la naturaleza y el ser humano cohabitan un relato vital de supervivencia, permitiendo que, a través de sus pulmones, todo el continente respire.
*Coordinación del Dossier: Dra. Adriana Aguiar Rodríguez, Coordinadora del Posgrado en Letras de la Universidad Federal de Amazonas, y Dr. Celso Medina, Profesor invitado de la Universidad Federal de Amazonas.
**Corrección: Ms. Amarilis Guilarte Fermín.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973