Lo que comienza como una venta rutinaria en Marketplace puede terminar en una pesadilla psicológica. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) encendió las alarmas ante una reciente modalidad delictiva que ha comenzado a expandirse silenciosamente en el país: el secuestro virtual.
Se trata de una forma de extorsión que combina manipulación psicológica, vigilancia remota y el uso de plataformas digitales como anzuelo.
El director del organismo, comisario Douglas Rico, explicó que esta técnica criminal se basa en la simulación de un secuestro mediante amenazas telefónicas y engaños cuidadosamente planificados.
¿Cómo funciona el secuestro virtual?
Las investigaciones de la División de Extorsión del Cicpc revelaron un patrón claro, según detalló Rico:
– Los delincuentes seleccionan a sus víctimas entre usuarios que publican artículos en Marketplace.
– Muestran interés en la compra y acuerdan un punto de encuentro aislado o zona de poca afluencia, lo que permite a los delincuentes vigilar a la víctima a distancia sin ser detectados.
– Una vez en el sitio, el vendedor recibe una llamada desde un número internacional.
– Bajo amenazas de muerte y coacción psicológica, los criminales obligan a la víctima a mantenerse en línea, mientras obtienen datos de sus familiares bajo engaño.
– Simultáneamente, los extorsionadores contactan a los familiares, para simular un secuestro exprés y exigen pagos urgentes a cuentas nacionales e internacionales (colombianas).
-El objetivo es generar pánico y urgencia, dos factores que aumentan la probabilidad de que los familiares paguen sin verificar la situación real.
El rol de los colaboradores financieros
Las investigaciones permitieron identificar a personas que prestan sus cuentas bancarias para recibir el dinero de las extorsiones. Una vez que los fondos ingresan, son “centrifugados” —movidos rápidamente a otras cuentas— para dificultar su rastreo.
Gracias al trabajo de campo e inteligencia, el Cicpc detuvo en Terraza U de parroquia Macarao en Caracas a Alí Rafael Montilla Ollarves (39) y Sahanys Yudeysi Aranguren Freites (30).
De acuerdo con lo informado por Rico, ambos colaboraban con una organización dedicada a estafas y extorsiones mediante secuestros virtuales, facilitando sus cuentas bancarias para recibir los pagos exigidos a las víctimas.
“Seguimos investigando porque sabemos que son muchas las personas involucradas en estos secuestros virtuales”, indicó.
Recomendaciones para evitar ser víctima
Del modus operandi se desprenden medidas claves:
-Evitar encuentros en zonas solitarias al vender productos por plataformas digitales.
-Concretar las ventas por Marketplace en una sede del Cicpc o cerca de ella. Si el comprador se niega, es la señal de que es una trampa.
– Colgar si al llegar a una cita recibes una llamada amenazante de alguien que dice «vigilarte«.
-No te quedes paralizado en el sitio. Dirígete de inmediato a un lugar concurrido, un centro comercial o, idealmente, a la sede policial más cercana. Los extorsionadores suelen operar a distancia y juegan con tu miedo, no con una presencia real en el sitio.
-Durante las transacciones, evita contestar llamadas de números internacionales o números desconocidos mientras esperas al comprador en el punto de encuentro.
– Mantener comunicación constante con familiares cuando se acude a una cita de venta.
– No realizar pagos sin verificar la situación real de la supuesta víctima.
-No prestar cuentas bancarias a terceros para evitar verse involucrado en un problema ajeno.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973