Caracas.- El director de El Pitazo, César Batiz, analizó en Punto y Contexto una serie de denuncias relacionadas con la gestión del Instituto Nacional de Hipódromos (INH) y el funcionamiento del sistema de apuestas hípicas en Venezuela, donde surgen dudas sobre si hubo una ruptura real con el esquema anterior o una continuidad del mismo modelo.
Batiz recordó unas declaraciones del actual presidente del INH, Julio León Heredia, pronunciadas el 24 de abril, cuando afirmó: “La mayor satisfacción de un maestro es que el alumno lo supere. Y ese es nuestro compromiso”, en referencia a su vínculo con el exfuncionario Antonio “El Potro” Álvarez, cuya gestión estuvo señalada por denuncias de presuntas irregularidades en el sector.
Según Batiz, empresarios del área de apuestas hípicas aseguran que, pese al cambio de autoridades, persisten prácticas similares a las denunciadas en administraciones anteriores. Las fuentes consultadas por El Pitazo sostienen que el sistema no solo continuaría operando, sino que en algunos casos habría adoptado nuevas dinámicas.
Multas y control del sector
De acuerdo con las denuncias citadas en el programa, el INH habría comenzado a imponer sanciones económicas que oscilan entre 30.000, 40.000 y hasta 80.000 dólares a empresas del sector, bajo el argumento de presuntos incumplimientos en el pago de permisos vinculados a la actividad hípica.
Sin embargo, los empresarios afirman que dichos pagos sí se habrían realizado en años anteriores a través de estructuras como la Corporación El Inmejorable y posteriormente El Cordialito, durante la gestión de Álvarez. Esto abre interrogantes sobre la trazabilidad de esos recursos y la validez de los cobros previos.
Otro de los puntos abordados es las presiones para modificar el esquema de apuestas en línea. Según las denuncias, las nuevas condiciones favorecerían a grandes plataformas digitales, entre ellas Apuestas Royals, en detrimento de operadores más pequeños.
En paralelo, se menciona la aparición de nuevas empresas dentro del ecosistema del INH, como Tecnobytes 17 CA y GBC Gaming CA, que habrían reemplazado a estructuras anteriores. Fuentes del sector señalan además la continuidad de personal asociado a etapas previas del negocio, así como la presencia de figuras como Ángel Pino, conocido como “El Coco”, quien ha sido vinculado en denuncias anteriores a presuntos esquemas de cobros irregulares, lo cual no ha sido confirmado por autoridades competentes.
«Ahora el mismo sistema que antes obligaba a pagar termina señalando como ilegales a quienes pagaron. Esto abre una pregunta muy delicada: ¿quién autorizó realmente esos cobros?, ¿a dónde fue ese dinero? y ¿por qué ahora los empresarios terminan siendo tratados como responsables de un sistema que el propio INH habría permitido?», expone el director de El Pitazo.
Señalamientos sobre retransmisiones internacionales
A su vez, se exponen denuncias relacionadas con la retransmisión de carreras de hipódromos de Estados Unidos y Canadá. Empresarios afirman que durante años se habrían transmitido señales sin licencias formales de simulcasting, un sistema que requiere contratos y pagos de derechos internacionales.
Según estas versiones, la señal habría sido captada mediante equipos receptores y luego redistribuida en Venezuela, mientras los centros de apuestas pagaban tarifas semanales para poder acceder a ella. En ese esquema, las fuentes señalan que los centros hípicos cancelaban entre 45 y 50 dólares por semana, y las agencias de lotería alrededor de 30 dólares semanales.
Además, los operadores del sector debían realizar pagos obligatorios para recibir dichas transmisiones. Bajo ese cálculo, y considerando que existirían más de 2.000 agencias conectadas al sistema en el país, el flujo de dinero asociado a este mecanismo alcanzaría montos importantes cada semana. Todo ello abre nuevas interrogantes sobre el funcionamiento y la supervisión de estas operaciones.
«¿Se pagaban realmente derechos internacionales?, ¿existían contratos formales?, ¿quién supervisaba esas operaciones? y, sobre todo, ¿cómo una estructura de este tamaño pudo funcionar durante años dentro de un organismo del Estado venezolano?», dice Batiz.
El “alumno” y el “maestro”
Batiz enmarca este punto a partir de la frase de Julio León Heredia el pasado 24 de abril, en la que aludía a la relación con la gestión anterior de Antonio “El Potro” Álvarez bajo la idea de que un “alumno” puede superar a su “maestro”.
Batiz expone que las denuncias recogidas entre empresarios del sector apuntan a que el cambio de autoridades no habría implicado una transformación estructural del negocio hípico, sino más bien una reconfiguración de sus dinámicas internas y de los actores involucrados.
Según estas versiones, el esquema de funcionamiento habría persistido con ajustes en su operatividad, mientras algunos actores quedaron fuera del sistema en distintos momentos, otros habrían mantenido influencia o logrado reinsertarse dentro de la cadena de apuestas y control del negocio.
Batiz contextualiza que el hipismo venezolano fue una industria de gran peso económico en el país, pero que hoy las denuncias giran en torno a un entramado donde se combinan sanciones, presiones, control del mercado, cuestionamientos sobre la retransmisión de señales internacionales y cambios de estructuras empresariales que no necesariamente implicarían una modificación del fondo del sistema.
«¿La nueva gestión del INH está corrigiendo las irregularidades del pasado o, por el contrario, se está perfeccionando el mismo modelo bajo nuevos actores? Mientras no existan investigaciones transparentes, auditorías independientes y respuestas públicas claras, las sospechas seguirán creciendo en torno a uno de los negocios más opacos del país», dice César Batiz.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973