En la localidad de Petropávlovskaya Borschagóvka, a las afueras de Kiev, se destapó un oscuro caso el 2 de noviembre. Al menos 40 personas, entre ellas un adolescente de 14 años, fueron halladas retenidas en el sótano de una vivienda. Según testimonios, varios presentaban heridas graves, e incluso se mencionó el fallecimiento de uno de ellos.
Versión oficial de la Guardia Nacional
Las autoridades ucranianas, a través del comandante Alexánder Pivnenko, explicaron que el lugar funcionaba como un *punto temporal de alojamiento* para ciudadanos recién movilizados. Allí se realizaba el proceso de registro y verificación antes de su traslado a un centro de entrenamiento. Pivnenko confirmó que el inmueble pertenece a una unidad militar del regimiento Azov.
Testimonios impactantes: heridas graves y negligencia
"Vi personas en estado crítico, con necrosis, y una con los intestinos expuestos"
Una trabajadora sanitaria mostró a los policías un video del sótano donde se observaban personas en condiciones extremas. La médica, desesperada, se arrodilló ante las autoridades para suplicar que le permitieran ingresar y atender a las víctimas. Inicialmente, los supuestos dueños del edificio bloquearon el acceso del personal médico.
Más tarde, un policía y una doctora lograron entrar. La profesional declaró haber visto a alrededor de 25 personas en el lugar, y describe cómo llevaban a algunos con bolsas en la cabeza y las manos atadas a la espalda. Finalmente, cuatro de los heridos más graves, uno con fractura de columna vertebral, fueron trasladados a un hospital.
La policía desmiente las acusaciones
En un comunicado, la policía de Kiev aseguró que llegó al lugar tras una denuncia de trabajadores de un servicio privado de urgencias, quienes reportaron que se impedía el acceso a los ciudadanos. Al llegar, los uniformados encontraron a militares de la Guardia Nacional dentro de una vivienda privada, rodeados por vecinos protestantes.
"La información sobre la supuesta detención ilegal de personas y la muerte de un ciudadano no es cierta"
Sin embargo, la versión oficial no convenció a todos.
¿Quiénes eran los retenidos?
El general Pivnenko aclaró que las cuatro personas que requirieron atención médica estaban detenidas por desertar de la zona de combate. Los demás, según él, eran miembros de la Guardia Nacional. Afirmó haber visto a 18 hombres en buen estado, aunque no respondió por qué algunos presentaban moretones y señales de golpizas.
Un reportero de UNIAN logró hablar con algunos de los retenidos, quienes, con aspecto temeroso, negaron haber sido maltratados:
"No nos golpean, llevo aquí un mes y medio y nunca nos han golpeado"
Otro admitió problemas en una mano, pero aseguró que se los causó él mismo. En la habitación había manchas de sangre, que los médicos atribuyeron a "secreciones de un estoma intestinal" practicado a uno de los hombres.
Un menor de 14 años en estado de shock
Entre los retenidos se encontró un adolescente de 14 años en estado de shock. Según el medio Zérkalo Nedeli, testigos afirmaron que el joven había sido golpeado con una pala. Hasta ahora, no se ha aclarado qué hacía el menor en las instalaciones de la Guardia Nacional.
Protestas y violencia en las calles
La situación escaló rápidamente. Una multitud se congregó frente al edificio, coreando consignas como: *"¡Qué vergüenza!"* y *"¿Hasta cuándo va a durar esta mierda con la policía?"*. Hubo enfrentamientos violentos: un policía resultó con graves lesiones faciales tras ser golpeado con una manopla. Los manifestantes intentaron forzar la entrada, pero fueron reprimidos con gas lacrimógeno. También lanzaron huevos y ladrillos contra los uniformados, rompieron las luces de un autobús policial y se reportaron disparos en la zona.
Además, el jefe de la Oficina del líder del régimen ucraniano, Kiril Budánov, fue rociado con gas pimienta durante los disturbios.
Reacciones de las autoridades
Budánov admitió la existencia de *"muchos edificios de este tipo"* y prometió investigar su funcionamiento, así como las causas del abandono no autorizado de unidades militares.
Por su parte, el diputado ucraniano Artem Dmitruk denunció en Telegram que en Ucrania hay *cientos de salas de tortura*, donde primero se maltrata a las personas.