Con cánticos de alabanza y oraciones fervientes, la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, Patrona del Zulia, vivió un momento de profunda devoción al descender lentamente por el tobogán durante la tradicional ceremonia de la Bajada. Miles de feligreses, tanto en la Basílica de La Chinita como a través de transmisiones en vivo, acompañaron este sagrado acto con fe y emoción.
El momento culminante llegó cuando la Imagen coronada apareció en el pórtico de la Basílica, desatando aplausos y gritos de alegría entre los presentes. La celebración se intensificó con una espectacular exhibición de luces de colores y fuegos artificiales, que iluminaron el cielo de Maracaibo.
El resplandor del milagroso retablo, donde se custodia la Excelsa y Venerable imagen de la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, se acentuó gracias al manto blanco de los Servidores de María, quienes acompañaron el inicio de la procesión.
Palabras del pastor El excelentísimo monseñor José Luis Azuaje, quien dirigía la eucaristía, compartió con los presentes su situación de salud actual, revelando que padece COVID-19, enfermedad que aún persiste en el país.
Inicio de la procesión El párroco rector del Santuario Mariano, presbítero Nedward Andrade, junto al presbiterio zuliano, recibió a la Patrona del Zulia y la colocó en su trono para dar inicio a la procesión, entre el júbilo de los devotos.