El gobernador del estado Zulia, Luis Caldera, acompañado de la primera dama zuliana, Roselyn López de Caldera, compartió un momento histórico junto al pueblo marabino durante la eucaristía de la Bajada de la Reliquia de la Virgen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. El oficio religioso, presidido por el arzobispo de Maracaibo, José Luis Azuaje Ayala, se llevó a cabo en la plazoleta de San Juan de Dios el pasado sábado 31 de octubre al caer la tarde.
La ceremonia religiosa, que marcó el inicio de las tradicionales festividades en honor a la Patrona del Zulia, congregó a una multitud de devotos. Entre los asistentes se encontraban el alcalde de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, junto a su esposa, la primera dama de ese municipio, Ana Clara Barboza de Di Martino. También se hicieron presentes el viceministro sectorial de Obras Públicas y Servicios, Juan José Ramírez, representantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y autoridades de distintos organismos regionales y locales.
Caldera, con gran emoción, resaltó el significado de este evento para la región:
La devoción zuliana está en su máximo esplendor porque nuestra Reina Morena ya recorre las calles de El Saladillo, extendiendo salud, bendiciones y unidad desde el Zulia hacia Venezuela. ¡Honor y gloria a ti, Casta Señora!
La voz del arzobispo: un llamado a la reconciliación Durante la eucaristía, el arzobispo Azuaje dirigió un mensaje de fe y esperanza, enfatizando la importancia de la unión y la solidaridad.
Debemos superar las diferencias y abrirnos a los valores que nos identifican como pueblo. El camino hacia la reconciliación nos exige una paz auténtica, que, como nos enseña el papa León XIV, debe construirse sobre la justicia social para alcanzar la libertad de conciencia y acción en la reconstrucción de nuestra Patria, donde cada uno tiene un rol fundamental.
La Bajada de la Virgen Morena, un evento cargado de tradición y fervor, se convirtió en un símbolo de esperanza para los zulianos y para toda Venezuela.