A solo dos días de la esperada Bajada de la Reliquia de la Virgen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, el gobernador del Zulia, Luis Caldera, reveló los detalles de un operativo especial para garantizar seguridad, salud y movilidad a los miles de devotos que llegarán al centro de Maracaibo para esta celebración mariana.
El mandatario zuliano confirmó que más de 2.000 funcionarios velarán por la protección de los aproximadamente 40.000 feligreses, además de coordinar el tránsito y el orden público durante las actividades religiosas.
Operativo de seguridad En el dispositivo participarán distintos cuerpos policiales y de seguridad, entre ellos:
Policía Municipal de Maracaibo Policía Nacional Bolivariana (PNB) Guardia Nacional Bolivariana (GNB) Guardia del Pueblo
Logística para los peregrinos Para facilitar el acceso y la comodidad de los asistentes, el gobernador Caldera anunció medidas clave:
«Estamos habilitando el Malecón para que sirva de estacionamiento este año y pueda apoyar a quienes asistan a la misa y las actividades. También dispondremos de un terreno del Centro Rafael Urdaneta como zona de parqueo».
Además, se implementarán autobuses para el traslado de los devotos.
Atención sanitaria y hidratación En el Hospital Chiquinquirá se instalará un punto de salud especial, listo para atender cualquier emergencia antes, durante y después de la misa y la procesión. Igualmente, habrá puntos de hidratación, con prioridad para niños, jóvenes y adultos mayores.
Un acto de fe mariana Caldera recordó que la Bajada de la Tablita es un evento estrictamente católico y litúrgico, liderado por la Arquidiócesis de Maracaibo, la parroquia San Juan de Dios y el santuario.
«No es un acto de nadie en particular, sino de la Iglesia, de los zulianos y las zulianas. Como autoridades, acompañaremos este sábado 31 de octubre, la mayor concentración mariana del Occidente venezolano en lo que resta del año».