El gobernador del Zulia, Luis Caldera, reportó que el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, junto a la Gobernación y las alcaldías, activó protocolos de monitoreo y atención tras las intensas lluvias de casi seis horas que azotaron el estado, dejando afectaciones en varios municipios.
Balance de daños por precipitaciones Las fuertes lluvias generaron el colapso de drenajes superficiales, inundaciones en calles, avenidas y viviendas. Las zonas más impactadas incluyen:
Comunidad Etnia Wayuu, en la parroquia Idelfonso Vásquez, donde el bloqueo del drenaje hacia la Laguna de las Peonías agravó la situación. El Varillal, en la parroquia Francisco Eugenio Bustamante de Maracaibo. Sectores de San Francisco, Cabimas, La Cañada de Urdaneta, Mara, Miranda, Valmore Rodríguez y Santa Rita.
En Cabimas, se registraron 23 comunidades anegadas, mientras que en Maracaibo la parroquia Ildefonso Vázquez también sufrió consecuencias.
Sistema eléctrico y respuesta inmediata Caldera explicó que las descargas eléctricas provocaron una falla que dejó sin energía a 28 circuitos y generó la pérdida de 341 MW desde las 5:30 de la madrugada, afectando a Maracaibo, La Cañada de Urdaneta y Machiques de Perijá.
Cuadrillas integradas por 26 vehículos de la Gobernación, Corpoelec y el Ministerio de Energía Eléctrica logran restablecer el 100% de los circuitos y atienden más de 509 averías puntuales en viviendas y locales comerciales.
El mandatario destacó que algunos drenajes, como el del sector Negro Primero en San Francisco, funcionaron correctamente gracias al Plan de Control de Inundaciones. También mencionó que el Terminal de Pasajeros de Maracaibo, el centro de la ciudad y varias avenidas se mantuvieron operativos.
Vialidad y situación en el Sur del Lago Las crecidas de cañadas obstaculizaron temporalmente el tránsito en vías rurales. En el Sur del Lago, las lluvias fueron de moderadas a leves, con niveles fluviales normales, excepto en el municipio Sucre, donde la crecida de un río causó anegaciones parciales en algunas viviendas.
Ante los pronósticos del Inameh sobre nuevas lluvias, los equipos técnicos mantienen despliegue en zonas prioritarias. Además, se mantiene el cerco epidemiológico en las cuencas de Toromo, Tokuko y Yasa, en la Sierra de Perijá, para garantizar el envío de insumos, fumigación y despistaje de malaria a las comunidades indígenas, a pesar de las dificultades de acceso por las lluvias.